Mis primeras impresiones tras 4 días con el iPhone 8 Plus y el Apple Watch Series 3

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El iPhone marcó un antes y un después en la industria de la telefonía móvil en 2007. Por aquel entonces, con tan solo 7 años, fui a la tienda de Apple al lado de Central Park y vi por primera vez un iPhone. Hoy más de 10 años después quiero contar mi experiencia tras 4 días con el iPhone 8 Plus y el Apple Watch Series 3.

El pasado viernes abrí las flamantes cajas del iPhone y del Apple Watch y justo por ahí me gustaría empezar. La “Experiencia Apple” está en cada rincón de los productos de la compañía desde el día en el que estrenamos uno de ellos.

El ‘packaging’

Llevo años abriendo cientos de móviles de distintas empresas y sin duda, a día de hoy, la joya de La Corona en ‘Packaging’ es Apple. Puede que incluso el resto intente copiarlo, no obstante, en la gran mayoría de ocasiones sin éxito.

Apple tiene algo especial. Consigue que te dé pena a la vez que ilusión tener que abrirlo porque hasta que te compres uno nuevo, no volverás a tener esa sensación fantástica de quitar todos los plásticos que protegen los dispositivos.

Dentro de la caja nos incluye un cargador de 5W con su cable Lightning, los EarPods y una pequeña cajita que incluye los manuales de instrucciones para aquellos menos iniciados, el ‘pincho’ para extraer la tarjeta SIM y las clásicas pegatinas de Apple. Justo abajo encontraremos el iPhone, en este caso el Plus de 256GB en color plata.

Respecto al Apple Watch, nos viene un cable USB con una base inalámbrica para dejar el reloj en su parte superior, un cargador como el del iPhone y, por supuesto, el Apple Watch Series 3, en este caso el de 42mm en color plateado con la Fog Sport Band.

Configurando el iPhone

Configurar un iPhone es muy sencillo. Comenzamos con la pantalla “HOLA”. Pulsando el botón Home accederemos a la configuración de las opciones esenciales: WIFI, exportación de datos de nuestro anterior teléfono, Touch ID, Apple Pay, Apple ID, enviar analíticas a Apple, la localización…

Con la app “Move to iOS” podremos transferir nuestros datos desde nuestro anterior teléfono Android. Además, un punto que marca la diferencia respecto a la competencia es que necesitamos tener puesta una tarjeta SIM para poder activarlo aunque el teléfono haya sido comprado por libre.

Configurando el Apple Watch

La configuración del Apple Watch es muy simple. Para enlazarlo con el iPhone lo primero que debemos hacer es pulsar el botón de encendido (muy similar al que encontramos en los dispositivos iOS). Una vez se encienda, nos pedirá que acerquemos el iPhone al Apple Watch, lo que nos demuestra una vez más lo sencillo que es usar el ecosistema Apple.

Nos aparecerá entonces un conjunto de puntos que al enfocarlos con la cámara del iPhone, parearán ambos dispositivos. Tras aceptar las condiciones podremos configurar la localización (Esta generación cuenta con GPS), el seguimiento de ruta y Siri. Posteriormente crearemos un código que hará que cuando no detecte el reloj en nuestra muñeca, pida un código de 4 dígitos para evitar el robo del mismo.

Lo inigualable de iOS

Por diferentes circunstancias, llevo más de 4 años fuera del ecosistema Apple como teléfono móvil personal y la verdad es que ha habido ciertas cosas a las que le voy a dedicar varios artículos, ya que son inigualables respecto al resto de la competencia.

Sincronización: El ‘ecosistema Apple’

El ‘ecosistema Apple’ funciona como la seda. La integración entre todos los dispositivos es una maravilla. Lo vemos desde el momento cero con la configuración hasta cuando creamos una nota en el iPhone e inmediatamente la vemos en el Mac y viceversa. Sin duda, una de las claves de por qué cada vez más el ‘ecosistema Apple’ atrapa más y más usuarios.

ArKit: Realidad Aumentada a otro nivel

Pronto dedicaré un artículo más en profundidad a descubrir Apps compatibles con este kit de desarrolladores pero ya voy adelantando que están a años luz de la competencia en lo que a realidad aumentada se refiere. Pese a que se critique que Apple llega tarde, no es un problema siempre y cuando dé un golpe sobre la mesa, y esto es un claro ejemplo de ello.

Las Apps: No hay color

Apple deja desde el principio unas guías muy claras para la publicación de sus aplicaciones y es muy estricta con la entrada y actualizaciones de las mismas en la App Store. Esta estrategia genera que las aplicaciones de la App Store sean de calidad.

Aplicaciones como Whatsapp, Telegram, Twitter o Newton son mucho más eficientes y cómodas de usar que en Android por lo que he comentado anteriormente, las facilidades para ellos vienen desde Xcode, que cuenta con su propio y simplificado lenguaje de programación: Swift 2. Esto provoca que en las apps que vemos se programan con mayor facilidad para los sistemas operativos de Apple que para el resto.

Sistema cerrado: Infinitas posibilidades

Es bien sabido que iOS es un sistema cerrado, pero eso no debe ser malo. La época de cambiar las ROM’s o hacer Jailbreak pasó. La importancia del Jailbreak en iOS ha pasado a último plano y en las noticias carece de relevancia. Esto ha sido gracias a la implementación en el sistema operativo de muchas de las funciones que hacían que hacerlo en nuestro dispositivo tuviera sentido.

Cada vez los desarrolladores, pese a estar en un sistema ‘cerrado’, tienen más kits a su disposición que provocan que el sistema esté en constante evolución, ya que son los desarrolladores, los que con las herramientas ofrecidas por Apple, acaban innovando. En ese aspecto, HomeKit, HealthKit o ArKit, proporcionan un futuro apasionante para el mundo de las apps.

La cámara: En otro universo

Ahora mismo, solo hay dos marcas que pueden hacer la mejor cámara: Google y Apple. Sabemos que la mejor cámara no es tener más megapixeles y si no, decídselo a quien hizo un Nokia con 41 Mpx. La cámara es la conjunción de mil y un factores. No hay una cámara perfecta y dependiendo de la situación, una responderá mejor o peor que la otra.

Los factores más interesantes son la óptica y el procesamiento por software. Ambos deben de ir de la mano y es el caso en ambas marcas. Apple ha tendido siempre a trabajar en el procesado de la imagen y si eso lo combinamos con las últimas ópticas, las imágenes que podemos llegar a hacer son espectaculares. Os recomiendo que sigáis a Apple en Instagram para ver las geniales fotos que se pueden conseguir con sus teléfonos.

 

Apple Watch o cómo liberarse del iPhone

Normalmente, estoy alerta por si llega cualquier mail o mensaje importante con el iPhone pero el Apple Watch me ha hecho ver que la gran mayoría de notificaciones son chorradas o carecen de importancia, sobre todo ahora que llega el Mobile World Congress.

El Apple Watch evita que cojamos el iPhone más de la cuenta y nos permite focalizarnos en lo verdaderamente importante, ya sea estudiar, hacer deporte o simplemente relajarse. Olvidarnos de que tenemos el móvil cerca es una de sus grandes fortalezas.

Por otro lado, esta generación, en general me está funcionando como la seda aunque todavía tendréis que esperar a la review para que os cuente mis impresiones finales y si de verdad merece la pena gastarse tanto dinero en un reloj o si hay alternativas mejores.

Mis precipitadas conclusiones

Nunca antes había tenido un iPhone como teléfono personal y mis impresiones no pueden ser más positivas. Apple no solo crea productos, si no emociones y eso la hace diferente al resto, que salvo algunas excepciones, suelen cuidar mucho menos que Apple al consumidor.

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