El nuevo iPad Pro de 10´5. Mis impresiones

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iPad Pro 10.5"

90%
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Herramienta imprescindible

Pros

Aumento de la pantalla con respecto al iPad Pro de 9´7 pulgadas en un 20%.
Mayor nitidez en condiciones tanto exteriores como interiores.
Doble tasa de refresco de pantalla. El Apple Pencil funciona sin ningún tipo de retardo, parece como si escribiera directamente en la pantalla.
Procesador AX10 que realiza cualquier tarea con una fluidez inigualable.
Touch ID más rápido al ser de segunda generación.

Contras

Precio elevado para lo que es, una tableta. Si unimos al paquete el iPad Pro con 64 gigas de memoria, el Smart Keyboard y el Apple Pencil, el conjunto nos sale por algo más de mil euros, lo cual resulta excesivo.

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En este artículo, ya os adelanto, no leeréis concienzudos análisis técnicos del nuevo iPad Pro 10,5  ni complejas comparaciones en cuanto a características de distintas opciones de tabletas que se venden actualmente en el mercado, pues lo que me guía a la hora de redactar estas líneas es haceros partícipes, en primera persona, de mis iniciales impresiones con ella, sus virtudes y, porqué no decirlo, sus defectos, todo ello desde un punto de vista absolutamente personalísimo y, en definitiva, cual está siendo la experiencia en mi uso cotidiano.

Nuevo iPad Pro

Antes de nada y a fin de que pueda entenderse adecuadamente mis intenciones sobre la compra de este magnífico aparato tecnológico, es mi deseo poneros en antecedentes sobre cual era mi idea inicial y de que manera ha ido cambiando, o más bien evolucionando, mi forma de pensar en el tiempo. Para ello, debemos retrotraernos a marzo de 2016 cuando se presentó el iPad Pro 9,7 pulgadas con su Apple Pencil y su Smart Keyboard, pues en esa fecha tenía muy claro que mi potente iPad Air 2 iba a ser reemplazado por esta tableta.

iPad Pro 10,5 en el homescreen con smart keyboard

Detalle del nuevo iPad Pro con el Smart Keyboard

El inicial entusiasmo con el paso de los días fue tornándose en decepción a medida de que iba leyendo en distintos blogs tecnológicos, mayormente americanos, que las diferencias entre el Air 2 y este Pro eran poco menos que de nombre aún reconociendo de que éste último portaba mejor procesador, una pantalla muy mejorada con la tecnología “true tone” y cuatro altavoces especialmente potentes pero a mi modo de ver no lo suficiente como para tomar la decisión racional de comprarlo. La frase que hizo decantarme y tomar la mejor decisión fue finalmente la siguiente: “con el Air 2 podrás hacer las mismas cosas que con el nuevo iPad Pro”.

Mi pensamiento desde el principio, iluso de mí por entonces, era el dejar de depender tanto de mi MacBook Pro de 15´del año 2011 y cambiarlo con todas las consecuencias por un iPad Pro pero tanto el sistema operativo iOS como sus aplicaciones no alentaban en absoluto a dicha permuta. Por ello, y siendo consecuente con este razonamiento, no me quedaba más remedio que esperar a que se presentara un nuevo MacBook Pro, con lo que de costo económico suponía, jubilando, por fin, el que hasta ese momento era mi ordenador principal de casa.

El nuevo MacBook Pro llegó allá por octubre de 2016 y, aunque me parecía una máquina excepcional, su elevado precio y las inquietantes reviews sobre el aparente problema de sus baterías me hicieron finalmente decantarme por esperar, con todas las consecuencias inherentes, a la siguiente generación del iPad Pro en el que tenía fundadas esperanzas de un sistema operativo iOS más evolucionado con el que dar de modo definitivo el salto de poderme plantear esta tableta como un sustitutivo capaz de reemplazar a un ordenador completo de escritorio, mi idea primaria y la que más me atraía desde siempre.

Como ya todos sabréis a estas alturas, este pasado 5 de junio se presentó en la conferencia de desarrolladores WWDC, entre otras muchas, el sistema operativo iOS 11 para iPad y el nuevo y flamante iPad Pro estrenando tamaño de pantalla de 10,5 pulgadas y, claro está, como habréis podido suponer por el título de este post, no pude resistirme a darle al click de “comprar”. Una vez llegó el paquete a mi casa (consistente en la nueva tableta wifi de 256 gigas de almacenamiento y su Smart Keyboard, el Apple Pencil llegó a casa más tarde), me dispuse a probarla con pasión ribereña al estilo emilcar y estas son mis sinceras impresiones:

La pantalla del iPad Pro 10,5

Viniendo de un iPad Air 2, es sencillo para mi afirmar que el iPad Pro 10,5 pulgadas integra la mejor pantalla que haya podido ver nunca en un dispositivo móvil. Os estaría engañando si os dijera que los 120 hz de refresco no se notan en absoluto; la sensación es que los gráficos, el video, la aplicación en cuestión, literalmente, se salen de la pantalla.

Es tal la diferencia con la que se presentaba ante nuestros ojos el Air 2 que parecería que son dos dispositivos de marcas diferentes; es increíble lo que Apple ha podido conseguir mediando entre ambas tabletas dos generaciones de productos. Según me cuentan, los que disfrutaron del iPad Pro de primera generación, la pantalla era excepcional y el true tone (que únicamente llevaba esa novedosa tecnología el de 9´7 pulgadas) lo hacía mágico. Ahora, este iPad Pro con mayor nitidez en espacios abiertos, el true tone y la calidad de refresco que lo han elevado justo al doble (de 60 hz a 120 hz), debo reconocer que únicamente con esta novedad, y no pretendo ser exagerado, lo hacen apetecible para su compra.

Los altavoces

Si venimos de un iPad Air 2, como es mi caso, la diferencia de sonido es absolutamente brutal, no así con el iPad Pro de primera generación pues, al parecer, no se han modificado entre la actual y la anterior.

No os cansaré mucho más con este apartado pues seguro que todos vosotros ya han leído, largo y tendido, los distintos blogs de tecnología a este particular pero antes de finalizar desearía transmitiros la gozada que es ver una película o vídeo con el sonido cuadrafónico que se proyecta en estos altavoces; si tenéis la oportunidad acudid a una Apple Store y probarlos, quedaréis gratamente sorprendidos e incluso incrédulos de comprobar de que forma los ingenieros de Apple han conseguido tal nivel de sonido en una tableta de sólo 0,61 centímetros de grosor.

El procesador

El nuevo iPad Pro 10,5 pulgadas lleva alojado entre sus entrañas el chip A10X con arquitectura de 64 bits y 6 núcleos que lo elevan a la máxima potencia, asemejándose incluso a portátiles MacBook del año 2015.

Aunque esto es un simple dato, en la práctica supone que el dispositivo, literalmente, vuele. Se nota en todos sus poros que rezuma una potencia bruta incontrolable que se hace patente en el uso de la multitarea (pasar de una aplicación a otra resulta instantánea, lo cual redunda en mayor productividad).

Es evidente para mi que Apple ha ideado este dispositivo para ser productivos. Y eso que sigo en IOS 10 y no he probado las distintas betas de IOS 11, en el que la utilización del nuevo dock, la multitarea remozada, el arrastrar y soltar y el nuevo centro de control, elevarán a la enésima potencia lo que llegaremos a hacer con él.

IOS 11

Merece mención aparte y especial el sistema operativo que podrá descargarse en otoño por todos, IOS 11. En este punto deseo ofrecer mi opinión sobre mis razones para no instalar betas, por muy buenas que éstas sean, en dispositivos de Apple pues nunca he sido favorable a su instalación antes de la versión definitiva.

En este caso debo decir que tuve mis dudas si tirarme a la piscina para instalar el ansiado IOS 11, pero decliné finalmente. Cierto es que IOS 11 eleva las posibilidades del nuevo iPad Pro 10,5, probablemente

Accesorios oficiales

Ya se que el artículo debía de hablar del dispositivo y no de los accesorios pero opino que éstos son parte importante y fundamental, diría yo, a la hora de disfrutar de la tableta. Es por ello que pienso que el futuro comprador que no se haga ni con el Smart Keyboard ni con el Apple Pencil le faltará captar finalmente lo que el fabricante ha deseado ofrecernos.

iPad Pro 10,5 con Smart Keyboard

Detalle de como se ve la app Scrivener en el nuevo iPad Pro 10,5

En un artículo anterior de Viatea, en muchos aspectos casi profético que se complementa con este otro artículo realizado el 11 de diciembre del año pasado, explicaba como algo fundamental que Apple abriera sus dispositivos, concretamente el iPad, a accesorios capaces de elevar las posibilidades que la tableta nos prestaba para llegar a ser una alternativa real al PC o Mac. Ahora, si os soy sincero, no lo tengo tan claro que sea tan importante; los discos duros externos se suplen con los servicios en la nube (iCloud, Google Drive, OneDrive, Dropbox…), las impresoras ya casi carecen de sentido en un mundo digital y los accesorios que nos ofrece Apple son, a día de hoy, los únicos que casan con la filosofía e idiosincracia de la compañía.

En este punto debo concederle una crítica negativa a Apple pues no hubiese estado mal haber regalado estos accesorios con la tableta, pero claro de ese modo no obtendrían los píngües beneficios de que hacen gala y, como diría aquel, la pela es la pela.

1.- Smart Keyboard: El que me conozca sabe que me encanta escribir (esta afición tardía data desde 2010 y ahora, con todos estos años recorridos, no concibo mi vida sin plasmar mis ideas en papel o pantalla electrónica), y no os engaño si os digo que desde que compré mi iPad Pro con su Smart Keyboard escribo más que nunca; no se si será la facilidad de llevar la tableta en mi día a día y el poco peso que supone el transportarla, pero todo esto en su conjunto ha derivado, casi sin pretenderlo, ha derivado en la rutina de escribir siempre que puedo.

En este punto, no se me entienda mal, no quiero decir que otros teclados de terceros sean peores (el Logitech Slim Combo tiene muy buena pinta aun siendo algo tocho y pesado), de hecho mi iPad Air 2 lo utilizaba antes (parece una eternidad), con un teclado Logitech Ultrathin conectado vía bluetooth, lo que si puedo afirmar es que el Smart Keyboard es magnífico aunque eche en falta unas teclas de acceso directo o que se iluminen a voluntad; estas limitaciones (pueden leer mi artículo sobre atajos de teclado que vendrán de perlas para su utilización con el Smart Keyboard) quedan eclipsadas al ponerse delante de este teclado que incita a descorrerlo y, una vez dispuesto en posición, a pulsar sus teclas.

2.- Apple Pencil: Algunos dirán que el uso del “palito” (en la jerga propia de los chicos del podcast Wintablet.info; desde aquí mi recomendación para que lo escuchéis, ya que estamos), no resulta muy compatible con la idea de pantalla táctil que con tanta vehemencia Steve Jobs se pronunciaba tiempo atrás y, aunque puedan tener razón, debo afirmar que la forma en que está implementado su uso en IOS 10 (sistema operativo que porta de fábrica este nuevo iPad Pro) y determinadas aplicaciones que le sacan todo su jugo, el Apple Pencil es un must have en toda regla.

Smart Keyboard cerrada con Apple Pencil

Detalle de como llevo el Apple Pencil con la funda Smart Keyboard en el iPad Pro 10,5

Desconozco si Apple ha tenido la idea que ahora, en mi modesta y humilde opinión, pretendo transmitiros pero os diré que, a resultas del debate enconado en cierto sector tecnológico sobre la necesidad de que el sistema operativo IOS pueda integrar un ratón para cuando se requiera mayor eficiencia y detalle (por ejemplo en edición de fotografía), el Apple Pencil suple con creces esa pretendida necesidad; el ratón, dispositivo por excelencia de los ordenadores PC o Mac, tiene su razón de ser en pantallas no táctiles perdiendo esa pretendida virtualidad en dispositivos táctiles y ahí es dónde, según mi criterio, el Apple Pencil ofrece todo su potencial y significación.

funda iPad Pro 10,5 con Apple Pencil

Detalle del Apple Pencil cuando estoy escribiendo con el nuevo iPad Pro 10,5

Dicho esto, el Apple Pencil no es necesario ni imprescindible para disfrutar plenamente de esta fantástica tableta aunque, siendo justos, le concede un plus para ciertas tareas que serían complicadas de llevar a efecto de otro modo. Es más, existen otros productos de terceros que pudieran asemejarse pero nunca llegarán al nivel de facilidad y ausencia de lag que disfrutan estos palitos de Apple.

Ya, para finalizar, os diré un secreto o más bien un invento, una manera fácil y económica de llevar el Apple Pencil a todas partes sin que temamos por perderlo. La idea la saqué, para ser sincero, de un video de Youtube de OCD MacGeek, y pienso que es la elección más racional y barata que conozco, échenle un vistazo. Tambíen sería recomendable esta funda compatible con el Smart Keyboard con hueco para llevar el Apple Pencil.

Pros y contras del nuevo iPad Pro 10,5

Pros

Aumento de la pantalla con respecto al iPad Pro de 9´7 pulgadas en un 20%.
Mayor nitidez en condiciones tanto exteriores como interiores.
Doble tasa de refresco de pantalla. El Apple Pencil funciona sin ningún tipo de retardo, parece como si escribiera directamente en la pantalla.
Procesador AX10 que realiza cualquier tarea con una fluidez inigualable.
Touch ID más rápido al ser de segunda generación.

Contras

Precio elevado para lo que es, una tableta. Si unimos al paquete el iPad Pro con 64 gigas de memoria, el Smart Keyboard y el Apple Pencil, el conjunto nos sale por algo más de mil euros, lo cual resulta excesivo.

Nota final

Teniendo en cuenta que por calidad de materiales, capacidad de proceso, una pantalla nunca vista en una tableta y que para la mayoría de los usuarios sirve con creces para las tareas más cotidianas sólo lastrado por su elevado precio, mi nota final es de NUEVE SOBRE DIEZ en este iPad Pro 10,5.