En los últimos meses, las mayores potencias mundiales han comenzado a emitir nuevas políticas de control y gestión de los servicios digitales. De hecho, hace poco los entes de seguridad europeos solicitaron la prohibición de la IA de reconocimiento facial. En esta ocasión, la Asia Internet Coalition, una alianza que incluye empresas como Facebook, Google y Twitter, emitió un rotundo rechazo a las nuevas políticas que Hong Kong busca aprobar.

Las tensiones entre Facebook, Google, Twitter y Hong Kong continúan en aumento

Hong Kong ha decidido introducir un nuevo paquete de leyes que buscan controlar la privacidad de los usuarios en el internet. Esto en el marco de las múltiples denuncias y quejas de usuarios influyentes que señalan haber sido víctimas de doxxing. Esta práctica consiste en la filtración de documentos privados con la finalidad de dañar la imagen de la víctima.

Ante este hecho, Twitter, Facebook y Google han expresado gran preocupación de que sus empleados enfrenten cargos criminales en Hong Kong sin motivo alguno. En este sentido, los gigantes digitales temen que el simple hecho de compartir información personal pueda llegar a asuntos legales y repercutir en el derecho a la libertad de expresión.

La respuesta de Hong Kong no se hizo esperar

El Comisionado de Privacidad de Datos Personales de Hong Kong asegura haber leído la carta enviada por la coalición de internet. De igual forma, señala que no hay motivos para pensar que estas decisiones afectarán la libertad de expresión o la inversión extrajera.

Las tensiones entre Facebook, Google, Twitter y Hong Kong continúan en aumento.

“Se necesitan nuevas medidas ya que el doxxing rebasó los límites de la moralidad y la ley".

Ada Chung Lai-ling, Comisionado de Privacidad de Datos de Hong Kong.

Hasta el momento se espera que la nueva reforma sea aprobada a finales del año legislativo en transcurso. La preocupación principal es que los sectores pro-China puedan abusar de las nuevas leyes actualizadas para callar a la disidencia, permitiendo procesar tanto a los usuarios como a las empresas tecnológicas de difusión.

Vía CNBC