Tesla Model 3. Presentación final y fiesta para los futuros propietarios.

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“Vídeo de nuestro amigo del canal, Saúl, de la presentación del Tesla Model 3”.

El pasado viernes 28 de julio (madrugada del viernes a sábado en España), tuvo lugar la presentación final del Tesla Model 3 y fiesta en Freemond (California), Sede de Tesla, para los primeros propietarios de este vehículo.

Tesla Model 3 azul

Tesla Model 3 azul

Si digo que la presentación fue anodina e insustancial (no hubo muchas novedades sobre lo ya filtrado convenientemente) no me quedo corto pues los que tuvieron ocasión de verla en directo -5:45 hora local de España- (lo siento pero yo me encontraba plácidamente dormido como un bebé por aquél entonces), pudieron vislumbrar de primera mano la desilusión que supuso el evento. Las características del Model 3 ya son de sobra conocidas, destacando este post de Motortrend por encima de otros (eso sí, se encuentra en inglés), pero mi intención con este artículo es otra; exponer de modo sincero, so pena de que me llamen troll o antitesla o algo por el estilo, mis impresiones sobre este vehículo, diferenciando mis reflexiones entre distintos apartados principales.

Tesla Model 3, un vehículo de masas

Elon Musk, CEO de Tesla, describía con absoluta vehemencia el Model 3 como el vehículo de masas por excelencia por el bajo precio que se vende en correspondencia con sus características técnicas y tecnológicas.

En este aspecto quiero detenerme pues necesita una explicación más pormenorizada. Si bien el modelo básico (standard en la terminología americana) tiene un costo de 35.000 dólares (antes de impuestos), con una batería de 350 kilómetros de autonomía (que no está nada mal), a poco que le introduzcamos el color de la carrocería (se ofrece por ese precio básico el negro metalizado) (1.000 dólares), llantas de 19 pulgadas (otros 1.500 dólares), el paquete premium (5.000 dólares), el autopilot (5.000 dólares más 3.000 dólares) y la extensión de su batería hasta los 500 kilómetros (otros 9.000 dólares), el vehículo nos sale por la nada despreciable suma de 59.000 dólares.

Si a todo lo anterior, y esto referido a España, le sumamos las tasas por aduanas (suele ser un 10% más) y el IVA (en España es un 21%), el modelo básico nos puede salir por 42.000 euros (en el mejor de los casos) o 45.000 euros (en el peor de los escenarios). A este particular, y sin conocer si el Model 3 podrá acogerse a las ayudas del Plan Movea o cualquier otro que pudiera aprobarse de aquí a que llegue a Europa el vehículo (me decanto porque no), la cantidad no es nada desdeñable.

Resulta evidente que una familia media española sufriría, y mucho, al comprar un vehículo de 45.000 euros y, al menos en España, no creo que el Model 3 se pueda convertir en un vehículo de masas.

El minimalismo de su interior

Aunque su interior ya se había filtrado hasta la saciedad (en gran medida propiciado por la propia compañía californiana), yo mostraba el prurito de que su interior fuese diferente con una segunda pantalla tras el volante con información importante del vehículo (velocímetro, batería, kilovatios gastados, navegador y sistema multimedia, entre otros). Mi gozo en un pozo.

Detalle del interior del Tesla Model 3

Detalle del interior del Tesla Model 3

Si observáis las fotos de su interior, sólo existe el volante y una enorme pantalla de 15 pulgadas con toda la información, incluyendo la velocidad del vehículo y demás información útil para el conductor.

He leído numerosos foros dónde se dice que este interior es minimalista y para nada es disfuncional, que nos acostumbraremos a la nueva concepción a tiempo de probarlo en la conducción y, déjenme decirlo, demás pamplinas, pues mi opinión es justamente esa, patochadas. A falta de poder conducir el vehículo y sentarme en su habitáculo (de la que estaría muy gustoso de hacer cuando tenga ocasión de hacerlo), al minimalismo yo lo llamo presupuesto justo para cuadrarlo en esos 35.000 dólares o, lo que es peor, presupuesto ajustado que no se ha querido gastar más para conseguir un mayor margen de beneficios.

Detalle desde las plazas traseras del interior del Model 3

Detalle desde las plazas traseras del interior del Model 3

A este respecto, no quiero ni imaginarme el suplicio que debe ser acudir a la enorme pantalla táctil para simplemente conocer un dato de la conducción (distracciones aparte) y, salvo modificación sustancial de Tesla, la comunicación por voz y el propio menú del vehículo están en inglés, lo cual no ayudará en absoluto a hacerlo más práctico.

Detalle del interior del Tesla Model S

Detalle del interior del Tesla Model S

Y ahora deseo detenerme en la pantalla pues no entiendo que se haya colocado afuera y no encastrada en el salpicadero pues, quizás yo sea el único en verlo, sería muy fácil romperla al estar tan expuesta en el habitáculo. No me quiero ni imaginar el coste económico de tamaña pantalla…

Los que han podido probar el vehículo “in situ” no tienen reparos en afirmar que se ha construido con enorme calidad de materiales y aunque no dude de su palabra, si es verdad que me cuesta ver ese habitáculo en un Mercedes Clase C o BMW Serie 3 (vehículos supuestamente de similares aspiraciones), teniendo en cuenta además que los vehículos de prueba poseían el paquete premium. En este caso, su interior se podría asemejar a las películas de Woody Allen, o te entusiasman hasta el punto de amarlas o las odias profundamente. Ustedes mismos.

Conclusiones finales

Opino que Tesla ha tenido la intención de construir un vehículo de masas, lo cual es muy loable e incluso aplaudible sonoramente desde cualquier perspectiva, favoreciendo la mecánica eléctrica para todos pero pienso que no lo ha logrado del todo, al menos no en todos los países a los que aspira venderlos, concretamente en España, por sus elevados costes por aduanas e impuestos que encarecen muy mucho su producto.

Todos conocemos los problemas que devienen de un vehículo eléctrico (autonomía para viajar, puntos de carga rápida que favorezcan el viaje, etc…), y Tesla más que nadie lo sabe sobradamente pues, de hecho, los “supercharger” son el medio para erradicar los mismos, supercharger que, desgraciadamente, a 2017 en España son escasos y no cubren la totalidad del territorio nacional. Si a esto le añadimos la escasez de servicios técnicos (salvo los que vivan en Madrid o Barcelona, que no es mi caso), el escenario es desolador.

Detalle del interior de un Toyota Auris híbrido

Detalle del interior de un Toyota Auris híbrido

En conclusión, tengo claro que si optara por la compra de un vehículo eléctrico (después de mucho tiempo estudiando el asunto, a día de hoy lo veo inviable), no tendría dudas en decantarme por Tesla, siempre y cuando se vendan Model 3 de segunda mano más económicos y con un interior menos minimalista -por favor, quizás para una segunda generación- (para los nuevos debo reconocer que supera mi presupuesto a gastar a este particular), teniendo en cuenta que los servicios técnicos y taller se estandaricen y que los “supercharger” aumenten su número hasta cubrir toda España con las autonomías del modelo básico; con todos estos condicionantes me decidiría, mientras tanto me conformaré con vehículos de marcas generalistas (quizás un híbrido), de precio razonable, con doble pantalla y sin necesidad de sufrir del cuello para empaparme de información básica del vehículo y de su conducción.

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