Si tienes preferencias alimenticias veganas, sabrás que hay una gran variedad de opciones de origen vegetal para comer hamburguesas, etc. Sin embargo, no hay muchas alternativas para comer huevos enteros de origen vegetal. Pero parece que para finales de 2022, algunos restaurantes de Los Ángeles lo venderán.

Si quieres comer huevos enteros de origen vegetal en restaurantes, ve yendo a L.A.

En algunos supermercados muy específicos quizás encuentre algunos recursos similares pero en versión "en polvo" del huevo. Un huevo entero con su yema líquida es un tema aparte; demos gracias a 'Yo! Egg', una startup que quiere cambiar esa situación.

La compañía afirma que ha conseguido desarrollar los primeros huevos escalfados a base de vegetales. Ya han lanzado el producto en Israel, su país de origen, pero pretenden hacerlo también en Estados Unidos.

"Nuestra visión es crear la empresa de huevos más grande del mundo, no una empresa alternativa al huevo, y no la empresa de huevos a base de plantas más grande, sino la empresa de huevos más grande sin usar pollos"

El CEO de Yo! Egg, Eran Groner a TechCrunch.

Estos huevos enteros de origen vegetal están hechos de soja, aceite de girasol, agua y harina. Por supuesto no son un rival a nivel nutricional con respecto a los huevos de gallina; pues cuentan con únicamente un gramo de proteína, por ejemplo.

Su valor nutricional es distinto, y se sabe que tampoco tienen colesterol. Los huevos fritos y escalfados de Yo! Egg son productos separados. Esto es debido a la clara diferencia en su forma de hacerse.

huevos enteros de origen vegetal
Huevos duros de origen vegetal - Vía Yo! Egg

La compañía afirma que, inicialmente, contó con 5 millones de dólares de presupuesto. Planea usar ese dinero para escalar en producción y comenzar a hacer huevos duros y revueltos.

Se quieren estrenar por todo lo alto haciendo un lanzamiento en el National Restaurant Association Show a finales de este mes de Mayo. Planean extenderse hasta restaurantes en el área de Los Ángeles para finales de año.

Vía TechCrunch