La pandemia nos enseñó que había otra forma de trabajar tras la llegada del teletrabajo, otra forma de disfrutar de los deportes, del ocio, y de muchas otras cosas. Por supuesto, esto llevó consigo otra serie de desafíos, por ejemplo, equipar a las personas para que pudieran trabajar a distancia. Y para eso, claro, necesitas adquirir bienes tecnológicos, un sector que goza de una salud estupenda en este país.
El uso de la tecnología en España
El hecho de tener que sufrir una transformación tan agresiva y evidente hace que los productos de telecomunicaciones hayan aumentado enormemente sus ventas. Curiosamente, encontramos que se han vendido más televisores de lo habitual, pero la venta de ordenadores, entre otros, ha retrocedido ligeramente en comparación con los últimos años.

¿A qué se debe esto? Bueno, quizá lo que ocurre es que quien se tuvo que comprar un ordenador para teletrabajar en 2020 sigue teniendo ese mismo dispositivo dos años más tarde.
Si bien utilizar la tecnología (los móviles, por ejemplo) para realizar tareas cotidianas es algo que la gente joven lleva bastante tiempo haciendo, esta tendencia se ha ampliado a grupos de todas las edades. Por ejemplo, los casas de juegos físicas eran tremendamente populares hasta hace algunos años, sin embargo, acceder a los virtuales es muy sencillo desde la pantalla de tu móvil o tu ordenador.

Es cierto que, técnicamente, los teléfonos móviles de hace dos años podrían durar perfectamente, al menos, dos o tres más, pero en España, al igual que en muchos otros países, te aburres del teléfono antes de que se haga obsoleto. Si no fuera así, ¿por qué lanzarían las compañías como Samsung varios teléfonos cada año?
Perspectivas de futuro del sector tecnológico en España
Aparte de los datos que hemos visto del consumo de productos de tecnología, tenemos muchos motivos para pensar que la tendencia de adquirir cada vez más bienes de consumo de este tipo se va a mantener. Y nos atreveríamos a decir que durante bastante tiempo.
Todos sabemos que para el teletrabajo, por ejemplo, es necesario contar con equipamiento tecnológico. Y no solo un ordenador, sino otros dispositivos como móviles, tabletas o hasta relojes inteligentes que sirvan de acompañamiento. El porcentaje de teletrabajadores en España no ha dejado de crecer desde principios de 2020, si bien no podemos negar que hasta entonces las personas que tenían libertad para trabajar desde casa o ser “nómadas digitales” podían contarse con los dedos de una mano en este país.

Otro detalle que vale la pena mencionar son los fondos Next Generation EU otorgados por la Unión Europea. El plan español tiene previsto destinar 19.600 millones de estos fondos, una cifra nada desdeñable, para la inversión relacionada con la digitalización. Y claro, esto significa que una parte importante de estas inversiones se destinará a bienes tecnológicos, lo que contribuirá a seguir desarrollando el mercado.
En conclusión, más allá de la evidente buena salud del sector tecnológico y de los bienes de consumo relacionados con la tecnología en España, podemos ver claramente que esta es una tendencia en ascenso, que con toda probabilidad perdurará en el tiempo. Desde luego, si tenemos que trabajar, por lo menos que sea desde un lugar agradable.





