La rápida evolución de la inteligencia artificial ha llevado a experimentos ambiciosos en diversos sectores, incluido el periodismo. CNET, una leyenda en tecnología, ha protagonizado recientemente un giro inesperado al sumergirse en la IA para la generación de contenido. Este movimiento ha tenido consecuencias sorprendentes que han redefinido su posición en el mundo de la información.

La caída de CNET en Wikipedia por utilizar contenido de IA

CNET, con una trayectoria impecable desde 1995, vio su estatus en Wikipedia deteriorarse significativamente. La enciclopedia redujo su calificación de calidad, eliminándola de la lista de «fuentes de confianza» tras experimentar con la inteligencia artificial en la generación de contenido. ¿Cómo afectó esta decisión a la percepción de la icónica publicación?

En un intento por mantenerse relevante, CNET se aventuró en la inteligencia artificial para generar artículos. Sin embargo, en enero de 2023, un informe de Futurism reveló plagios y errores en estos textos creados por IA. La credibilidad de CNET, construida durante décadas, se vio comprometida.

Los editores de Wikipedia reaccionaron ante la revelación de errores y plagios en los textos generados por la IA de CNET. Este debate resultó en una nueva disminución de la calificación de CNET como fuente de confianza. La tecnología, una vez aliada, se convirtió en una amenaza para la reputación de la publicación.

CNET, consciente del daño causado, se apresuró a aclarar que no está utilizando activamente la IA para crear nuevo contenido. Aunque reconocieron el error, el intento de recuperar la confianza parece ser un desafío constante. ¿Puede CNET restaurar su reputación tras esta experiencia?

El panorama editorial en crisis

El caso de CNET no está aislado. Gizmodo, en septiembre de 2023, cesó la creación de contenido original en su división española, optando por una IA que traduce artículos de la edición de Estados Unidos. Otros medios también se aventuran en experimentos con la IA, enfrentando retos y cuestionamientos.

En un paisaje editorial cada vez más agitado, medios como The Guardian, Forbes, y The Washington Post exploran el terreno de la inteligencia artificial. Desde traducción automática hasta periodistas robóticos, la relación entre la IA y el periodismo redefine los límites de la creación de contenido.

La lección es clara: la innovación tecnológica, aunque prometedora, exige una comprensión profunda de sus implicaciones y la adopción de medidas cautelosas. El choque de CNET con la inteligencia artificial es un recordatorio de que, en este viaje hacia lo desconocido, la confianza y la credibilidad deben ser cuidadosamente preservadas.

Vía ArsTechnica.