La inteligencia artificial, a pesar de sus avances, puede representar un peligro para la Humanidad. Es por ello que la UNESCO pretende regular con pautas el uso de estos sistemas con fines de vigilancia.  Para lograrlo, presenta un documento con normas apoyadas en el respeto por los derechos humanos, la lucha contra la discriminación y el estado de Derecho.

Asimismo, el extracto trata sobre temas polémicos como lo es el reconocimiento facial, entre otros. Como resultado, la UNESCO espera que valga como recomendación mundial, a fin de favorecer los principios éticos ante el uso de estos tipos de tecnologías.

Puntos claves de la recomendación adoptada

En septiembre de 2020 se expuso un primer borrador del escrito con la intención de que los países pertenecientes a la UNESCO, indaguen y aporten opiniones.

Por consiguiente, entre los aspectos relevantes que surgieron están los principios básicos de algunas tecnologías. Tales como, el reconocimiento facial y las armas autónomas.

En el caso de reconocimiento facial, varios países usan este tipo de tecnologías con propósitos abusivos. Por ejemplo, control de las cuentas sociales y vigilancia excesiva.

reconocimiento facial (infohostelero.com)

Por otro lado, tenemos la recomendación acerca de las armas autónomas donde se describen reglas básicas para su uso. Por ejemplo, tomar decisiones extremas que sean de vida o muerte. De esta manera, aclara que deben ser asumidas por una persona humana y no por la aplicación de la inteligencia artificial.

Aunque estas son las más notables, también toca otros temas menores. Así como los métodos manejados por plataformas de streaming para proponer contenidos nuevos.

En un informe realizado por la unión europea, los sistemas de recomendación utilizados por estas plataformas no son muy claros. Además, es posible que las decisiones incluyan factores económicos que las favorecen. Entre ellos están Spotify o Netflix.

Interacción humana con robots

Considerando el avance tecnológico y la capacidad de la inteligencia artificial, el documento solicita una evaluación sobre los alcances éticos de la relación humano-robot. De igual forma, pide a los gobiernos que se encarguen de educar a la población sobre los derechos digitales.

La finalidad es que estén al tanto en cuanto a sus derechos y sean racionales con el uso de las herramientas digitales. De esta manera, se puede obligar a las empresas tecnológicas, a crear una IA más humana y con ética. Además, la interacción de estas tecnologías con los seres humanos se presta a manipulaciones y efectos dañinos para la salud mental.

Otro aspecto a recalcar es la creación de dispositivos que permitan descubrir si las decisiones afectarán los derechos de los ciudadanos. Al mismo tiempo, estos mecanismos deberán tener la opción de rechazarla o reevaluarla.

Son 193 estados pertenecientes a la UNESCO, las cuales deberán regirse por las recomendaciones pautadas. Al mismo tiempo, la organización se encargará de hacer una revisión constante de la aplicación de la misma. De igual forma, solicita que se tomen las medidas necesarias para su uso. Así como informes que indiquen los avances y resultados logrados. Luego, estos serán expuestos para debatir de forma pública.

Polémica de la inteligencia artificial en China

El sistema de reconocimiento facial tiene un uso intensivo que hace que los ciudadanos chinos, sientan un control que sobrepasa su privacidad.

Sin duda, un tema de debate entre la comunidad china. Pese a que para algunos es una medida que ayudará a capturar criminales de cualquier índole, otros no se convencen del todo. Sobre todo, los jóvenes que especulan sobre el uso de esta tecnología para que el gobierno los controle.

El uso de datos personales y la ética, son temas de preocupación para los ciudadanos de este país. Pues muchos consideran que están expuestos al robo de identidad y un mal uso de la información que se recopila. Con el pasar de los años, China ha incrementado el uso de esos sistemas. Llega a tal punto, el escaneo facial va desde asuntos mundanos extendiéndose a compras de teléfonos móviles, tiendas y hogares.

Hoy, son millones de personas las que se encuentran bajo la mira de un sistema de inteligencia artificial en el país asiático.