En el corazón del Amazonas, la degradación y deforestación acelerada amenazan la biodiversidad. Pero, una empresa de tecnología llamada PrevisIA está trabajando en una solución innovadora. A través del uso de la inteligencia artificial (IA), buscan monitorear y proteger la selva del Amazonas en tiempo real para así salvar uno de los pulmones de la Tierra.
¿La IA podría salvar la selva del Amazonas?
La respuesta a esta interrogante es un sí. PrevisIA puede identificar cambios en el bosque, detectar y prevenir la deforestación ilegal. Además, PrevisIA ofrece una respuesta a la crisis climática global, ya que la selva del Amazonas juega un papel vital en la regulación del clima.
PrevisIA utiliza una variedad de herramientas de IA, como el aprendizaje automático y el procesamiento de imágenes satelitales, para monitorear la selva del Amazonas. La IA es capaz de identificar patrones y tendencias a partir de grandes cantidades de datos y, al hacerlo, puede alertar a los expertos sobre cualquier actividad sospechosa.

El proyecto PrevisIA se lleva a cabo en colaboración con las comunidades locales, con el fin de garantizar que la tecnología sea utilizada de manera ética y sostenible. Además, la tecnología permite a los defensores de la selva del Amazonas tener una visión más precisa de los impactos de la actividad humana en el bosque, lo que a su vez permite una toma de decisiones más informada y estratégica en la protección de la selva.
Los datos recopilados por PrevisIA también permiten una mayor comprensión de los patrones de deforestación y los impulsores detrás de estos cambios en el bosque. Esta información puede ayudar a los gobiernos y a las comunidades locales a abordar las causas fundamentales de la deforestación en la región.
El uso de la IA para salvar la selva del Amazonas es una muestra del enorme potencial de la tecnología para abordar algunos de los desafíos más grandes que enfrenta el planeta. Con la colaboración de las comunidades locales y los expertos en conservación, la tecnología de PrevisIA tiene el poder de proteger la biodiversidad y ayudar a mitigar los efectos del cambio climático.
Vía. The Guardian





