La Unión Europea ha dado un paso trascendental en la regulación de la inteligencia artificial al aprobar la primera gran ley mundial en esta materia. Esta legislación pionera, conocida como la Ley de IA en la UE, establece un marco regulatorio detallado y riguroso. Diseñado para abordar los desafíos y riesgos asociados con el uso de tecnologías de IA en diversos sectores.

Aprobación histórica de la Ley de IA en la UE

El pasado martes, los estados miembros de la Unión Europea dieron su aprobación final a una legislación sin precedentes destinada a regular la IA. Esta normativa, conocida como la Ley de IA, marca un hito significativo al establecer un conjunto de reglas exhaustivas para la tecnología de IA.

La Comisión Europea tendrá la autoridad para imponer multas. Serán de hasta 35 millones de euros o el 7% de los ingresos anuales de las empresas que violen esta ley, lo que demuestra la seriedad con la que se están tomando estas nuevas regulaciones.

Enfoque basado en el riesgo

La Ley de IA introduce un enfoque innovador basado en el riesgo, diferenciando las aplicaciones de la tecnología según las amenazas que puedan representar para la sociedad. Las aplicaciones consideradas «inaceptables», como los sistemas de puntuación social, la vigilancia predictiva y el reconocimiento emocional en entornos laborales y educativos, estarán prohibidas.

Los sistemas de IA de alto riesgo, incluyendo vehículos autónomos y dispositivos médicos, serán evaluados minuciosamente para garantizar que no comprometan la salud, seguridad y los derechos fundamentales de los ciudadanos europeos.

Impacto en las grandes tecnológicas estadounidenses

Esta nueva regulación tendrá un impacto significativo en cualquier entidad que desarrolle, cree, utilice o revenda IA dentro de la Unión Europea, con un enfoque particular en las grandes empresas tecnológicas estadounidenses.

Según Matthew Holman, socio de la firma legal Cripps, las compañías tecnológicas de Estados Unidos deberán asegurarse de cumplir con la detallada y rigurosa legislación europea. Las multas impuestas por la Comisión Europea son sustanciales, lo que obliga a estas empresas a tomar en serio la adaptación a las nuevas normas.

Restricciones y cumplimiento gradual de la Ley de IA en la UE

Entre las disposiciones de la Ley de IA se encuentran restricciones estrictas para los sistemas de IA generativa, denominados «IA de propósito general». Estas restricciones incluyen el cumplimiento de la ley de derechos de autor de la UE, la transparencia en la formación de los modelos, pruebas rutinarias y protecciones adecuadas de ciberseguridad.

Estas exigencias no se implementarán de inmediato. Los sistemas de IA generativa disponibles comercialmente, como ChatGPT de OpenAI, Gemini de Google y Copilot de Microsoft, tendrán un periodo de transición de 36 meses. Esto será para que puedan adaptarse completamente a la nueva legislación.

Hacia la implementación efectiva

Aunque la Ley de IA ya ha sido aprobada, el enfoque ahora se centra en su implementación y cumplimiento efectivos. La legislación entrará en vigor 12 meses después de su promulgación. Proporcionará un margen de tiempo para que las empresas ajusten sus tecnologías a las nuevas normas.

Dessi Savova, socia de Clifford Chance, resaltó la importancia de este periodo de transición. Esto asegurará que las empresas puedan adaptarse y cumplir con la normativa. Se garantizará al mismo tiempo la protección de los derechos de los ciudadanos.

La aprobación de la Ley de IA por parte de la UE representa un avance crucial en la regulación de la IA a nivel mundial. La UE protegerá a sus ciudadanos de los riesgos asociados con la IA, también establecerá un modelo para otros países que buscan regularla.

Vía CNBC