La conversación en línea se ha convertido en algo cotidiano para millones de usuarios de ChatGPT. Sin embargo, la seguridad de estas interacciones se ve comprometida por un ciberataque sofisticado que pone en riesgo la privacidad de los usuarios. Aunque las conversaciones están encriptadas, los hackers han encontrado una forma de acceder a ellas sin ser detectados.

Descifrando la seguridad de las conversaciones de ChatGPT

Imagina estar en un café, utilizando ChatGPT desde tu portátil conectado a una red WiFi pública. En este escenario, un hacker podría interceptar el tráfico de tu dispositivo y filtrar los paquetes de datos para encontrar las respuestas generadas por el chatbot. Este proceso, conocido como ataque de canal lateral, revela la longitud de los tokens y permite al hacker inferir las respuestas de ChatGPT utilizando un modelo de lenguaje largo (LLM).

Según un estudio, el ataque se desarrolla en cuatro pasos fundamentales: interceptar el tráfico, filtrar los paquetes, revelar la longitud de los tokens e inferir las respuestas utilizando un LLM. A pesar de que la transmisión de los tokens está cifrada, el hacker puede utilizar un ataque de intermediario para comprometer la seguridad de la red y acceder a la información de los usuarios de ChatGPT.

Si bien este ataque requiere ciertos elementos sofisticados, es fundamental tomar medidas para proteger la privacidad de tus conversaciones en línea. Desactivar el historial de chats y utilizar versiones de pago como ChatGPT Enterprise son opciones viables para mitigar el riesgo. Además, es importante evitar compartir información confidencial durante las conversaciones.

La seguridad en línea es un desafío constante en la era digital. Si bien las conversaciones de ChatGPT están encriptadas, los hackers han demostrado su capacidad para comprometer esta seguridad. Es fundamental estar al tanto de los riesgos y tomar medidas proactivas para proteger la privacidad en línea.